MANUEL BALLESTEROS, HERMANO DEL GRAN CAMPEÓN Y EX GOLFISTA PROFESIONAL
Han pasado tres décadas desde que se inauguró el campo de golf de Oliva Nova, diseñado por Severiano Ballesteros. Su hermano Manuel, campeón del PGA European Tour y su entrenador durante su vida profesional, recuerda los inicios de aquel proyecto que marcó un punto de inflexión en el golf valenciano y en la carrera del campeón cántabro.
«Recuerdo que conocí a toda la familia Borho, fundadora del proyecto, y tuvimos muchas conversaciones», comenta Manuel Ballesteros desde su residencia en Cantabria. «Sus hijos y los nuestros eran pequeños, y durante ese tiempo pasamos bastante tiempo juntos».
A través de la empresa de su hermano y como accionista de la misma, Manuel comisariaba la evolución del campo, asegurándose de que el diseño respetara la filosofía de Seve: «Estuve varias veces en Oliva Nova y tengo un recuerdo muy bonito del mar cercano y de las instalaciones crecientes en aquel momento», explica.
«A Seve le gustaba que los campos conservaran su aspecto más natural, evitando en la medida de lo posible los grandes movimientos de tierra. Algo que se pudo hacer gracias al terreno escogido y su carácter plano, en contraposición con otras localizaciones más complejas».
Manuel destaca el equilibrio del recorrido: «Se trata de un campo variado y nada monótono. Tiene hoyos muy interesantes que pueden parecer sencillos, pero en la ejecución no lo son. Hace 30 años era un recorrido asequible y muy novedoso y ahora sigue siéndolo porque cada vez hay más jugadores y mejor preparados».
El tiempo también ha cambiado el juego. «He jugado varias veces todo el recorrido y recuerdo cómo ha cambiado el golf desde entonces, cuando las maderas eran de verdad de ese material. Ahora son metálicas y pegan más lejos, aunque mantengan el mismo nombre», señala con una sonrisa nostálgica.
Para finalizar, Manuel evoca una imagen imborrable: «Tengo grabada la visión de mi hermano jugando solo, disfrutando del campo y, a veces, haciendo hasta de caddie de sí mismo».
